No es una dieta, es una nueva alimentación

No es una dieta, es una nueva alimentación

“No lo llames dieta porque esta es tu nueva alimentación”, estas fueron las palabras de mi endocrina cuando ayer fui a consulta después de no aparecer por allí en dos meses, más que nada porque he estado fuera todo el verano, no porque me haya rendido.

Los resultados que vimos en mi última revisión, la verdad que no fueron tan satisfactorios como creía. A pesar de estar tomando el Omega-3 (para bajar los triglicéridos) que ella me recetó y que me dijo que en muchos casos con estas pastillas era suficiente, los triglicéridos me habían bajado, pero no tanto como esperábamos, por lo cual, sigo teniéndolos muy altos. En esta ocasión me recetó unas pastillas (ya es medicación) y en los próximos análisis comprobaremos si en esta ocasión se han reducido hasta rozar un nivel más o menos decente.

Decir, que ayer la doctora me felicitó por estar todo el verano fuera de casa y regresar con el mismo peso que me fui. Vale, es verdad que no he adelgazado, pero ya sabemos que cuando salimos de casa nos descontrolamos todos y que si encima estás de vacaciones parece que aún te llama más el pecado. En algunas ocasiones fue imposible decir que no a ciertos caprichos, pero la verdad que me he comportado más o menos bien y eso se nota en los resultados. He perdido ya 8 kilos y tengo un poquito de sobrepeso según mi IMC (índice de masa corporal). Si pierdo 4 kilos más, digamos que estoy dentro de mi peso saludable. El invierno es largo y la verdad no tengo prisa, prefiero perderlos poco a poco, que hacer una dieta de esas que llaman milagro y que luego has perdido 8 kilos pero engordas 15.

Le debí de causar buena impresión a la endocrina, porque en lugar de decirme que me pase dentro de 3 semanas (como siempre), me ha dado el alta hasta últimos de octubre, por lo cual, eso es otro paso importante.

También me recordó donde hacer hincapié con mi nueva alimentación, que se basa en:

  • Consumir al menos dos raciones de verduras al día, si una es en crudo (ensalada por ejemplo) mejor. En esto no tengo problemas, porque por la noche la mayoría de los días tomo ensalada.
  • Tomar al menos dos piezas de frutas al día.
  • Importante hacer 5 comidas al día para no llegar con ansiedad a la siguiente toma.
  • Hidratos de carbono a ser posible, integrales.
  • Comer de “todo” en pequeñas cantidades.
  • No consumir grasas de origen animal (mantequillas, embutidos, quesos, etc)
  • Cocinar a la plancha, horno, vapor, papillote, wok, etc.
  • Comer más pescado que carne (la verdad que esto es lo que a mi personalmente, más me cuesta)
  • Reducir la ingesta de sal.
  • Y mantenerse hidratado bebiendo agua.

Con estas pautas, estaríamos llevando una dieta sana y equilibrada. Después de los buenos resultados que estoy teniendo (comencé en abril) no quiero echarlo todo a perder. Estoy bastante concienciada y lo mejor de todo es que noto que mi cuerpo me pide ciertos alimentos que antes no me pedía, como por ejemplo las verduras.

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