Pechugas de pollo con berenjena en salsa de tomate

pechugas de pollo con berenjenas en salsa de tomate

Estas pechugas de pollo con berenjena en salsa de tomate las hice el otro día por primera vez y ya van a formar parte de mi recetario. Es una receta muy sana, apta para una dieta. Lo mejor de todo, es que como salió bastante cantidad hemos tenido otro día resuelto en la cocina y no sé si decir que de un día para otro casi que la receta gana aún más.

Además si al plato lo acompañas con un poco de arroz (si es integral, mejor) el plato queda de 10.

Vamos a por la receta.

INGREDIENTES (4-5 personas):

  • 4 pechugas de pollo
  • 1 cebolla
  • 1 berenjena grande
  • 6-7 tomates pera
  • Medio vaso de vino blanco
  • 1 cucharadita de tomillo
  • 1 cucharadita de orégano
  • 2 cucharaditas de azúcar
  • 1 vaso de agua
  • aceite de oliva virgen extra
  • pimienta negra
  • sal

ELABORACIÓN:

Yo lo primero que hago es escaldar los tomate para pelarlos mejor. Una vez escaldados y enfriados, los parto en trocitos y los trituro porque a mi no me gusta encontrarme en la comida el tomate troceado, pero si a ti no te importa, es un paso que puedes ahorrarte.

Una vez realizado este paso, pondremos una sartén grande al fuego con un poquito de aceite de oliva virgen extra. Cuando el aceite esté caliente, incorporaremos las pechugas de pollo salpimentadas, que previamente las habremos partido en taquitos y quitado el exceso de grasa. Una vez que estén doradas las pechugas, las retiraremos de la sartén y las reservaremos.

En la misma sartén, si fuese necesario, echaríamos otro poquito de aceite de oliva virgen extra para pochar la cebolla, que la tendremos cortada en trocitos pequeños. Incorporamos la cebolla a la sartén y cuando veamos que está tierna, añadimos la berenjena cortada en cubos. Echamos un poquito de sal y cocinamos durante 5 minutos. Pasado este tiempo, incorporamos a la sartén los tomates que teníamos reservados y mezclamos bien todos los ingredientes.

Cuando estén todos los ingredientes bien mezclados, añadimos dos cucharaditas de azúcar para quitar la acidez del tomate y las hierbas aromáticas. Regamos con el medio vaso de vino blanco y lo llevamos a ebullición. Bajamos un poquito el fuego y cocinamos todo durante 15 minutos aproximadamente. Pasado este tiempo, añadimos las pechugas de pollo que teníamos reservadas y cubrimos con un vaso de agua. Lo dejamos a fuego medio hasta que veamos que la salsa ha reducido. Antes de apagar el fuego, comprobamos que está correcto de sal y de acidez para poder corregirlo en caso de que sea necesario.

Y ya tenemos, nuestro plato listo para comer.

Como veis, una vez más, es una receta sencilla con la que te chuparás los dedos.

Ánimo y al ¡fogón!

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Vía: Vitónica

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