Primera semana de la dieta

Primera semana a dieta

Pues si, puedo decirlo, he superado mi primera semana de dieta. Ojú! Como cuesta tomar la decisión de dejar atrás las malas costumbres que sabes que son las que te están jodiendo haciendo engordar pero ¿cómo renunciar a esa merienda dulce? O a ese picoteo que te encanta. En esta ocasión la verdad que estaba bastante mentalizada y sabía que después de mi primera visita al endocrino me pondría a dieta in situ.

Dicho y hecho. Fui un lunes al endocrino y el martes ya estaba, como diría mi abuela, a plan. Después de que ha pasado la primera semana, tengo que decir que me ha resultado mucho más sencillo que entras ocasiones. Mi anterior dieta, que ya os contaré en otro post en que consistía, en un principio me prohibía muchos alimentos (luego según perdía peso me iban incluyendo cosas) pero esto hacía que me crease mucha ansiedad en algunas ocasiones…ya sabéis, basta que te prohíban por ejemplo un plato de pasta para que te apetezca más que nunca.

Cuando en esta ocasión salí del endocrino, ya os dije que me vine un poco abajo, pero después de un par de días ya estoy familiarizada con ella. Puedo comer prácticamente de todo (pasta, patata, arroz, legumbre, carne, pescado….) pero en pequeñas cantidades y quizá a esto es a lo que más me tengo que acostumbrar porque soy consciente de que en muchas ocasiones me pongo más cantidad de lo que debiese. A pesar de haber reducido bastante las raciones, no he pasado hambre. Solo el domingo por la tarde lo pasé un poco mal hasta la merienda, pero creo que se debió a que a media mañana por circunstancias, no pude tomar nada y a la comida llegué bastante apurada de hambre. Pero bueno saqué fuerza de voluntad y superé el momento crítico.

Esta semana he comido de todo, pasta, arroz, verduras, lentejas…(podéis ver todas mis comidas en mi perfil de instagram) lo que hace que no esté pensando continuamente “estoy a dieta, esto no puedo comerlo, estoy a dieta” y sobre todo noto, que antes que me entraba mucha ansiedad por la tarde, ahora estoy un poco más controlada y si me da el arrebato y quiero dulce al menos me estoy controlando y no me lanzo a un bollo de cabeza como si no hubiese mañana.

Ayer me subí a la báscula para ver resultados y me dio un subidón increíble lo que hizo que siga con muchísimas ganas de seguir con el régimen. Ver que has adelgazado 1,600 kg en tan solo 7 días, hace que tengas ganas hasta de contárselo a ese vecino agrio que nunca te saluda.

En conclusión, estoy contenta, muy positiva y convencida de que llegaré a mi objetivo. Aunque de todo esto, el verdadero reto es, que una vez haya adelgazado los kilos que quiero, consiga cambiar mis hábitos alimentarios y me convierta en una persona sana, sanísima en este campo. Esto, realmente es lo difícil, aunque como sabéis, no es imposible.

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